EmprendedoresSin duda, en siglo XXI y sobre todo después de la enorme crisis de 2008, se está produciendo un cambio de paradigma. Este es el siglo del emprendedor, y aunque todavía en España se sigue pensando en los contratos indefinidos y en el trabajo para toda la vida, hay una generación emergente de personas creativas que piensan de manera diferente. Estoy hablando de la generación emprendedora, que lejos de hacer lo que se supone que debe hacer, sigue su pasión y desata su talento, eligen lo que quieren ser y luchan por ello.

Antes de seguir, quiero recomendar la visita de “www.pensamientopositivo.org“, precisamente una de las ponencias Sergio Fernández fue la que inspiró este artículo.

Elige lo que quieres ser

Encuentra tu modelo de negocio e innova. ¿Qué tienes de valor que puedas ofrecer al mundo? Todos tenemos algo que nos apasiona, pero ¿por qué no aprovechar todo este potencial para hacer lo que realmente nos gusta y ganarnos la vida con ello? En un mundo de competencia extrema, lo que  resalta del resto es lo que brilla con luz propia. La clave está en ayudar a otras personas haciendo lo que te gusta.

El siglo XX no va a volver…

…por fortuna, y lo que tenemos ante nosotros son oportunidades, y todo un arsenal de recursos para poner en marcha nuestro proyecto. Antes hacían falta grandes capitales, ahora, grandes ideas, talento y pasión, pero primero debemos cambiar de mentalidad y soltar lastres. El lastre del trabajo fijo de 9 a 19, del sueldo estable, de lo que se supone que debemos estudiar, de lo convencional.

Lucha por un trabajo que te haga disfrutar

Un trabajo que te ilusione y desate toda tu creatividad. Relaciónate con personas que te hagan crecer y te muestren otros puntos de vista que enriquezcan el tuyo. Aporta sentido y significado a lo que haces, este puede ser tu valor diferencial. a las personas nos gusta saber que hay otras personas detrás de los proyectos. Atiende a tus valores. Sé creativo. Sé feliz.

Juega primero a lo pequeño

Porque la vida del emprendedor muchas veces gira en torno al ensayo y error, empieza por lo pequeño, y si te tienes que equivocar, hazlo pronto y barato, para volverte a levantar y sacudirte el polvo con la lección aprendida. Pero sobre todo actúa y no esperes a tener el producto perfecto. Es la única forma de avanzar.

¿Perteneces a esta generación de personas emprendedoras? Enhorabuena, por cierto, nadie dijo que fuera fácil, pero que sí que merecía la pena.

Alberto Saavedra.